martes, 26 de julio de 2011

100 Consejos para elegir un AMO en la red (5parte)


*TU COMPORTAMIENTO COMO SUMISA

(74) Ser sumisa consiste sólo en eso: SER sumisa, es decir, que ante la presencia de tu Amo, tu cuerpo y tu mente reflejen una ACTITUD sumisa, tener pensamientos sumisos, obedecer sumisamente, y sobre todo, que se note tu felicidad de ser sumisa junto con la satisfacción de aumentar el bienestar de tu Amo. Una sumisa que no es feliz de serlo, es una mujer que escenifica su sumisión, pero NO es sumisa. 
(75) No creas que los grandes gestos de entrega te harán una gran sumisa. Los grandes gestos pasan y se olvidan, por el contrario la auténtica sumisión se demuestra día a día, mostrando tu actitud sumisa en los pequeños detalles, los pequeños gestos y entregas diarias que reforzarán vuestro vínculo. Deberías valorar mucho más el Amo que aprecie los pequeños gestos diarios, que el que te pida un gran gesto (a veces muy sospechoso).
(76) El principal enemigo de tu sumisión está en ti misma. El principal problema de una sumisa no es cómo debe comportarse. Tu principal enemigo es creer que eres sumisa exclusivamente para tu propio placer, el placer de  usar a tu Amo para tus juegos de sumisión. Dependiendo del nivel en el que quieras vivir tu sumisión, cuanto más te despegues de tu propia satisfacción para entregarte a conseguir la de tu Amo, más feliz serás en tu entrega. Esta es la gran PARADOJA de la sumisión. Cuando la comprendas, la interiorices y la lleves a la práctica (según tu nivel), habrás superado el principal reto que tiene una sumisa. Todo ello, con la condición de que tu Amo sepa reconocer tu
entrega. Es tu derecho.
(77) Que no te vendan la idea de que eres mala sumisa porque no aceptas todo lo que tu amo te pida; “todo“ no debe ser aceptado o asumido. Es un error fruto de la ignorancia. Mala sumisa es la que miente a su Amo cuando la pregunta es pertinente, la que incumple sus compromisos de sumisión cuando estos están dentro de los límites pactados, la que falta al respeto hacia su Amo si este lo merecía etc. Pero una sumisa no es mala sumisa si se niega a obedecer una orden que está fuera de límites.
(78) No te consideres menos sumisa por usar tu palabra de seguridad. Si una sesión se te hace insoportable la culpa no es tuya sino de tu Amo, y eso te legitima para usarla. Es lógico que tu Amo quiera que avances pero con la condición de que respete tu ritmo. Además forzar la sumisa más allá de sus posibilidades, va contra el principio general de que la sumisa debe estar a gusto en su papel. Una sumisa debe esforzarse si, pero NO odiar lo que hace.
(79) Antes de obedecer una orden de tu Amo, lo único que tienes derecho a preguntarte (como sumisa) es, si la orden está dentro de los límites consensuados, si va contra tu salud, tu familia, tus hijos, la ley, si perjudica  tu vida de algún modo, etc. Si no contraviene ninguna de estas normas no tienes derecho, como sumisa, a negarte a cumplirla, y además deberías experimentar el placer de darle esa satisfacción a tu Amo.
(80) La mentira hacia tu Amo puede hacer que el sentimiento de dominio que él tenga hacia ti (un tesoro que deberías cuidar), se convierta en un castillo de arena. Toda su autoestima y su orgullo como Amo se vendrán abajo. La mentira y su hermana pequeña, la ocultación, son las peores faltas que una sumisa, como tal sumisa, puede cometer. Si tu Amo te pregunta cosas que están fuera de los límites tienes derecho a contestar o no, es tu prerrogativa. Pero si contestas, NO mientas.  No te extrañe si tu Amo ante una mentira reiterada te quite el collar y te dé la libertad sin tú pedirla.
(81) En contraposición a la ocultación, la transparencia (dentro de los límites de tu sumisión) debería ser tu gran virtud como sumisa, tu mejor entrega. La transparencia supone la entrega de tus estados de ánimo, tus sentimientos más íntimos, tus temores, esperanzas etc. Tu Amo debería saber apreciarla y valorarla como la más bella de tus entregas. Además, sin conocimiento no hay dominación posible, por ello la transparencia es un medio excelente para que tu Amo te conozca mejor. Con ella ayudarás a que su dominación tenga mejor calidad y sea más segura. Además gracias a ella conseguirás que confíe más en ti.
(82) No es lo mismo comportarse como sumisa que “ser“ y sobre todo “sentirse“ sumisa. La sumisión verdadera es un sentimiento profundo, gozoso e intensamente deseado. Solo un Amo estúpido puede creer que ese sentimiento puede ser ordenado. Por el contrario a la sumisión hay que darle tiempo para que florezca. El Amo no ha de hacer más que sembrar, cuidar y esperar que crezca  si su comportamiento ha sido correcto y la dedicación suficiente para que ello ocurra.

*¿ESCLAVA o SUMISA?

(83) La esclavitud es un estatus muy atractivo para la mayoría de las sumisas, sobre todo para las recién llegadas al BDSM. Como en todos los aspectos del BDSM, lo más importante es saber si el ser esclava está a tu alcance, si realmente tienes vocación y aptitudes para serlo y sobre todo, si vas a ser feliz siéndolo, o se trata sólo de una fantasía. Sumisas hay muchas, esclavas verdaderas muy pocas. Son joyas difíciles de encontrar.
(84) Hay varias definiciones de lo que es ser esclava. Ante todo la definición más evidente: esclava es la sumisa en su mas alto nivel. La más conocida es la que dice que es esclava la sumisa que no tiene límites, sólo tiene los que su Amo pueda tener porque confía plenamente en él. Otros opinan que es esclava aquella sumisa que no tiene ningún derecho excepto el de hacer feliz a su Amo. También hay algunos que dicen que es aquella que tiende al absoluto en su entrega, un absoluto que nunca es alcanzado, pero que en la esclava es constantemente deseado.
(85) Una sumisa ama desde el mismo momento en que lo es, puesto que (según su nivel) su principal empeño en la relación es lograr su felicidad a través de la de su Amo. En el caso de una esclava esto es especialmente cierto. De hecho la esclavitud es la mayor prueba de amor que una mujer sumisa, como tal sumisa, puede darle a un hombre.
(86) Una esclava BDSM no es una esclava en sentido literal. Su entrega está limitada por las 3 leyes fundamentales del BDSM: Sano, Seguro y Consensuado, y por otros límites evidentes en una sociedad civilizada. A mi entender la finalidad principal de la relación Amo/esclava BDSM (quizá su única finalidad) es que la sumisa se SIENTA esclava y disfrute de ese sentimiento, NO que real y literalmente lo sea.
(87) La esclavitud no debería ser entregada al día siguiente de ser sumisa. Sería señal evidente de que la relación no se toma con seriedad. Entre otras cosas porque la máxima entrega necesita de la máxima confianza, y esta confianza sólo se logra con el conocimiento mutuo que da el tiempo. Además, se trata de una decisión muy importante en la vida de la sumisa que puede tardar meses en ser tomada, a veces necesita años de estrecha convivencia.
(88) Después de ti, el factor más importante en tu esclavitud es tu Amo, a él va dirigida. Y no sirve cualquier Amo. Sin un Amo adecuado la esclavitud no es posible. Ante la esclavitud de su sumisa, la primera actitud de un Amo debería ser la del máximo respeto. Tu Amo debería percibir tu entrega como un gran honor, el mejor homenaje a su dominio, y eso debería marcar su comportamiento contigo. Ser esclava necesita de una gran madurez como persona y como sumisa...Y también de un Amo emocionalmente maduro, sano y responsable.
(89) Suele decirse que el poder absoluto corrompe absolutamente. La entrega total de la esclava puede hacer que el Amo se abandone en el cuidado y cultivo de la relación o que su moral se resquebraje fácilmente ante la obediencia sin sombra de duda que la esclava le ofrece. Además deberás estar segura que  respetará tu salud, tu familia, tus hijos, etc. Si quieres un Amo para tu futura esclavitud elige con sumo cuidado. Elígelo sobre todo por sus valores morales.
(90) Un Amo que le exige esclavitud a su sumisa, resulta patético. La esclavitud es un paso tan importante en la vida de una sumisa, que debería nacer de una decisión personal muy meditada, profunda y totalmente voluntaria. En realidad es un honor inmenso que se le hace al Amo, es el reconocimiento de muchas cosas, la principal de las cuales es que ha sabido hacerla feliz mientras era sumisa y ahora quiere hacerle el hermoso regalo de su esclavitud. Los regalos se aceptan, no se piden, y mucho menos se ordenan.
(91) Por definición, a la esclava (como tal esclava), sólo le queda un derecho, el derecho a procurar la felicidad de su Amo por medio de su esclavitud, por eso, la única petición que una esclava suele hacer, es que al menos, esa entrega total sea aceptada, reconocida, alentada. Si ésa es tu vocación, deberías asegurarte de que el Amo que elijas sea digno de esa ofrenda, que sepa valorar lo que vas a ofrecerle, y sobre todo, que te dé la suficiente confianza, porque la entrega total no es posible sin la total confianza.
*AMOR Y BDSM
(92) Privarse del amor en aras del BDSM es una estupidez. Amar es uno de los mayores placeres humanos. Todas las personas estamos en mayor o menor medida dotadas para dar y recibir amor. Los que tenemos tendencias BDSM también tenemos esa necesidad en mayor o menor medida.
(93) No confundas querer con amar. Se quiere una manzana, un coche...o un Amo. Se ama cuando además de querer a alguien nos preocupa  su felicidad tanto o más que la nuestra. Amamos cuando además de lo que nos pueda aportar una persona nos interesa el bienestar que le podamos dar. Por ello, para mi, resulta evidente que una sumisa ama desde el mismo momento en que lo es.
(94) Resulta frecuente encontrar Amos que creen que amar a su sumisa les impedirá dominarlas, que los convertirá en Amos débiles en manos de ellas. Todo lo contrario, los Amos seguros de su dominio no lo temen. Amar de forma auténtica es trabajo de espíritus fuertes. Generalmente la confusión viene de que algunos creen que todo ha de hacerse a la vez.
(95) Aunque vuestra relación sea 24/7, veinticuatro horas son muchas horas, siempre encontraréis un rincón de tiempo para la complicidad y el cariño. Hay un tiempo para cada cosa. Hay un tiempo para azotar y otro para acariciar, hay un tiempo para humillar y otro para amar. Todo eso está dentro de nosotros. No tiene sentido exteriorizar sólo las tendencias BDSM. Es absurdo reprimir la parte de nuestros afectos porque creamos que sólo así podemos llevar a cabo con éxito nuestras tendencias BDSM.

*SI ESTAS CASADA...
(96) Si estas casada o tienes pareja estable, el primer lugar donde debes buscar tu Amo no está muy lejos, está en tu propia casa. Se trata de tu esposo. No hay nada más lógico que el hombre al que amas, el padre de tus hijos, con el que compartes tu vida, sea el Amo que buscas. Algunas dicen que someterse a la persona de la que conoces todas sus debilidades le quita la aureola del Ser Todopoderoso que algunas necesitan. Éste suele ser un síntoma de sumisión inmadura: a medida que vayas madurando como sumisa, esa fantasía irá siendo sustituida por tu admiración hacia el esfuerzo que por amor a ti hará para convertirse en el mejor Amo que le sea posible. Quizá entonces descubras en él al hombre que no conocías: tu Amo.
(97) Aunque creas que es imposible que la persona con la que vives albergue sentimientos dominantes, dale al menos el beneficio de la duda. La mayoría de las personas tenemos tendencias dominantes y/o sádicas, pero en su mayor parte las reprimimos en aras de una moral que no se plantea, que lo mejor que se puede hacer con ellas es airearlas de manera sana y segura (ésa es la mayor utilidad del BDSM), en lugar de reprimirlas.
(98) Es frecuente encontrar parejas en las que, por desconocimiento mutuo, ambos han buscado información o la práctica BDSM a la vez fuera del matrimonio. Antes de llegar a esta situación absurda, asegúrate de que tu Amo no esta esperando a ser descubierto dentro de tu propio marido. Si de verdad te ama, lo intentará con la misma intensidad que tú lo hagas. Tú lo conoces mejor que nadie, y tienes muchas ocasiones para intentarlo, aprovéchate de esas ventajas.
(99) Si eres casada y estás decidida a encontrar tu Amo fuera de tu pareja, debes tener especial cuidado en elegir. Tu Amo debe ser alguien muy especial. Debe ser no sólo caballeroso, sino además, especialmente discreto. Tener muy claro que él está después de tu familia, de tu trabajo, de casi todo. Que sólo le podrás dedicar un rincón de tu tiempo aunque sea dueño de casi todo tu corazón. Debe estar dispuesto a hacer kilómetros para verte a escondidas. Tener mucho autodominio, responsabilidad y hasta azotarte de una manera especial para evitarte problemas con tu marido.
(100) Tu Amo deberá estar dispuesto a hacer mutis por el foro si ocurre que, algún día, encuentras a tu Amo en quien más derecho tiene a serlo: tu propio marido. Entonces deberá estar dispuesto a salir de tu vida haciendo el menor ruido posible, sin alharacas ni derramando lágrimas por la red. Seguramente si te has hecho merecedora de que este hombre excepcional te prodigue sus atenciones, es porque de verdad te ama. Dejarte en brazos de otros hombre será especialmente doloroso para él. Todo un hombre y todo un carácter, algo bastante difícil de encontrar. Si éste es tu caso, ten paciencia y elige bien.
Texto tomado de : Cuadernosbdsm No. 8

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